(placeholder)

Central  (+34) 966 808 608

Albir  (+34) 966 865 592

ABOGADOS - SOLICITORS

(placeholder)

{

CONFÍE EN LOS MEJORES PROFESIONALES

ASESORAMIENTO LEGAL

(placeholder)

Ut accumsan nisl eu urna vehicula faucibus. Ut nec lectus dui, at vestibulum quam. Proin tristique, urna in porta aliquet, orci augue fermentum enim, quis congue nunc libero in elit. Curabitur vehicula pharetra malesuada. Donec ante enim, convallis vitae scelerisque vitae, posuere sodales nisl.

Maecenas nunc justo, imperdiet eu luctus et, eleifend id lorem. Cras metus quam, ultricies vel facilisis tincidunt, tristique interdum tellus.

Un supuesto habitual en los últimos años, de profunda crisis económica en la que el mercado inmobiliario ha tenido una especial trascendencia, es el de compradores que entregaron cantidades a cuenta para la compra de una vivienda en construcción que nunca llegó a materializarse, generalmente por concurso de acreedores de la promotora correspondiente. Al ir a reclamar la devolución de sus aportaciones, han descubierto que la promotora carece de activo con el que afrontar las deudas y, por otro lado, jamás se les hizo entrega de un aval o póliza de afianzamiento de las cantidades que entregaron a cuenta, como exige la Ley 57/1968 y también algunas normas autonómicas.


Ante este supuesto, algunos despachos hemos combatido judicialmente la interpretación del art. 1 de la Ley 57/1968, defendiendo la responsabilidad de las entidades bancarias que no verificaron si existían estas garantías, y finalmente el Tribunal Supremo ha reconocido esta responsabilidad.


Esta experiencia ha hecho de Abolex un despacho referente en reclamaciones basadas en la Ley 57/1968 contra más de treinta entidades bancarias y en más de trescientos procedimientos en toda España.


Todas las sentencias firmes hasta la fecha han sido favorables a nuestros clientes, lo que nos ha permitido llegar a un acuerdo de colaboración con uno de los despachos más importantes de Reino Unido, y ofrecer a nuestros clientes nuestros servicios condicionando nuestros honorarios al resultado del pleito: "si no ganamos, no cobramos".


Nuestra experiencia se traduce en su propia seguridad.